Los cuentos de Cacho
recopilación de los cuentos escritos por Carlos Iarmusch
viernes, 14 de agosto de 2020
jueves, 17 de junio de 2010
Discurso en el San Martín
El Gobierno de la Ciudad, conjuntamente con PAMI, en el Hospital Santojanni, al que pertenezco, organizaron hace 2 años (este es el tercero), un curso de Agentes de Salud para la Tercera Edad, en el que me estoy capacitando. ¡Servimos todavía!
Me inicié en este grupo por invitación de personas que ya participaban, y al ver la calidad de las actividades que se hacían me integré sin necesidad de pensarlo dos veces, por lo que me siento muy agradecido.
Cada lunes a las 10 de la mañana sabemos que tenemos una cita ineludible y que a la vez nos gratifica porque siempre salimos enriquecidos.
A nivel personal, esto me aporta mayores conocimientos, para mejorar la conducción del grupo de personas con diabetes a la que pertenezco y mi calidad de vida.
Quiero agradecer al personal médico, al voluntariado, al personal de enfermería, a todos mis compañeros y dejo expresamente para el final al personal no médico, que son los organizadores reales de todo este movimiento, en la sincronización, en la coordinación, y en todo lo que nos permite llevar adelante este proyecto, que nos hace sentir que podemos dar todavía más de lo que creíamos que éramos capaces de dar.
No soy un orador, simplemente hablo desde mi agradecimiento.
Ahora quiero dejar con ustedes a la Sra. Blanca Ortiz, del Hospital Ramos Mejía, que con la lucidez de sus 90 años, nos va a aclarar algunas cosas.
Como Quiero
Ahora bien, no es lo mismo vivir que existir, al vivir, se dura nomás. En las Galápagos las tortugas, 300 años, los elefantes, entre 130-140 años, la mosca, 7 días, el perro, 15 años, pero, existir, es gozar de la vida, y, para gozar hay muchas maneras de hacerlo. Amar, ser amado, tener amigos, compartir con los queridos, todo lo material, y todo lo espiritual. El sexo, con la que impresione tus sentidos, el vino, con el amigo, la charla intima con ese amigo/a , sin reloj, durante ceniceros interminables.
Cuando tu cuerpo enferma, puede ser por varios motivos.
- Eres un estúpido.
- Te apetece la buena mesa compartida.
- No quieres pasar otra vez por el Bip Bip del monitor, colgado a tu cabeza agarrándote con sus tentáculos del pecho.
Basta de inyectables, comprimidos, compuestos. Denme largas caminatas por la playa, con alguien querido, o la cama compartida con la mujer amada, o amanecer mojado por el rocío, o el vino compartido en madrugada. Denme buena música y no ruido quirúrgico. Denme un buen libro, y no historias clínicas. Denme el aroma del mar, y no el del hospital. Denme besos y no masajes kiniesiologicos. Quiero la luz del amanecer a cielo abierto, y no la luz del quirófano. Quiero ser traspasado por una mirada de amor, y no por agujas. Quiero sentir sobre mi cabeza la lluvia que cae con fuerza, y, no la toalla con que te higienizan en la cama.
Me gusta el balbuceo del bebe, el ruido de los remos, el frío de la nieve, el cansancio del viaje, quiero correr con el viento, canturrear con el arroyo, refrescarme a la sombra, saborear higos maduros, oler café recién hecho. El crepitar de los leños. Me gustan las palabras dulces, las manos suaves, el abrazo franco de mis amigos, quiero partir en la seguridad de no haber sido intrascendente, quiero continuar vivo en el recuerdo de los míos.
Odio la decrepitud, la enfermedad la muerte. Sepan, cuando no esté, que yo no elegí mi vida, pero que la gocé en lo que pude, y lo que pude disfruté. Ame, y fui amado sufri con la distancia, con lo que quise y no pude, o no supe, conocí y practiqué la mentira, la envidia, la promesa incumplida, pero al conocerlas bien, supe evitarlas.
Vivo como puedo, no como quiero. Mi archivo, está lleno de polvo. En él guardo el “para hacerse cuando se pueda”, que visito y repaso de vez en cuando, sufro, amo, proyecto, realizo, estoy peleado conmigo, me gratifico, porque el hombre es eso, un contrasentido, que se va despejando día a día de forma no programada, y según los estímulos del momento.
Tengo metas, cumplí etapas, y espero no quedar con “materias pendientes”de las pruebas a las que siempre nos vemos sometidos.
Mi balance: sería mas o menos así.
Haber:
Tengo una excelente compañera ( novia, esposa, amante) con la que siempre peleo (son tan lindas las reconciliaciones!!!! ) hijas, yernos, nietos, y por ahora, un nieto bis, hermanos, sean de mi apellido o, no. Una banda de sobrinos, sobrinos nietos, amigos, una cabeza que piensa, manos que hacen, amor. Conozco la mentira, la ambición desmedida, la traición la codicia, y se evitarlas.
Debe:
Mi salud no es buena, sin echarle la culpa a nadie salvo a mi.
Mi posición económica no es buena, perdí empuje, fuerza, envejezco, me deprimo, soy goloso, gordo (solo de panza) extraño, sufro moralmente por lo que no puede. Mi trabajo no me gusta, la ausencia me entristece, quiero arreglar lo que no me corresponde. Fantaseo con la realidad, somatizo. Casi se diría que soy humano, transcurro mi vida como puedo y no como quiero.
Tal vez mi balance, le corresponda hacerlo a otros cuando ya no esté, lo importante, que estoy parado sobre mis pies todavía sin bastón , y dispuesto a desempolvar.
viernes, 14 de noviembre de 2008
Para mamá
El 30 de agosto, se cumplieron 15 años que te fuiste, ¿te fuiste?, y, en Tablada, estuvieron casi todos tus hijos (los de aquí), solo dos, te rindieron homenaje de otra forma.
Ya sé que estas en el cielo y que tu alma, transcurre cual manantial en el Paraíso. Se que brillas con las estrellas y que miras por los que no te olvidan, por lo menos eso, entre otras cosas dice el Male Rajamim.
Pero, lo cierto, que hay un ruidito, que me suena y me molesta por no haber estado. Que este sea mi regalo. Ya no te regalé , la casa grande, con hamacas, tobogán y subibaja. Te regalé, en cambio, nietas y bisnieto, y hace un montón de años, un par de medias de muselina, para el día de la madre. Coca es testigo, la única, (más no había).
Sabes que te tengo presente todas las noches. No se porque escribo esto. Tal vez es mi forma de decir que “Cacho no se mudó de familia”.
Lo que pasa, que como algunos de ustedes, estoy lerdo y tardo más en aprender. Me cuesta más corregir que escribir. Y, eso de los signos ortográficos, los acentos, y apuntarle a una letra y pegarle a la de al lado, pero en fin, no me rindo.
En cuanto, a eso, si Ma o Pa podrían o no con la PC, desde ya, la pueden, a través de nos.
Bueno, ahora voy a ver si puedo mandar este mail.
Los quiero mucho a todos.
Cacho
Septiembre 2003
Paola
Vi, lo que es chocar contra la burocracia y seguir, no bajar los brazos. ¿Sabes jugar al poker? Primero viene un par, del mas chico al más grande, después, el par doble, también en escala ascendente, full, escalera, color, poker, escalera real también de la más chica a la mas grande, pero fijate, que a la mas chica le gana la más grande, nunca tenés la seguridad de ganar.
Igual que con los ministerios. Peticionas de acuerdo a tu derecho, llenas planillas, haces colas, perdés tiempo, tu tiempo, te enojas (porque a tu trámite le falta o le inventan) algún detalle más, te enojas más, la “pobre” empleada se lava las manos, llama a su jefa, seguís enojada, entonces
cambia la táctica, empleada y jefe se solidarizan con vos, pataleás más y por último llega el “gran jefe”, te atiende, te escucha, te dice “como no” y le dice a su secretario, que te de el teléfono de vaya uno a saber de donde es, que él se va a ocupar. ¿Se ocupa?
Es como en el poker, nunca hay seguridad. Tu nombre, Paola viene del Romano, que por sucesivas deformaciones, es pueblo, y bueno es tu karma, al pueblo se lo pisa, lo maltratan, pero, siempre está, sin pueblo no habría “grandes jefes”. Pero luchá; la vida es lucha, y vos recién comenzas a vivir. Estamos con vos.
Cacho
18/9/03
jueves, 13 de noviembre de 2008
El Gnomo
de tu enorme gorro verde. Pero te buscaba en sitios equivocados. Creía que estabas saboreando higos maduros, o, al lado del aroma del café recién hecho ,o bailando en la estela de la ultima de la ultima pitada. Pero no. Debajo de las hojas del jazmín, te estabas bañando con gotas de rocío. Se que adivinas el pensamiento, que te adelantas a los acontecimientos, que tenés el don de la ubicuidad. Podés estar arriba, abajo, de un lado o del otro, casi al mismo tiempo. Me enseñaste muchas cosas, lo que si o lo que no, lo que se debe o lo que no se debe hacer. Mi memoria me va trayendo, casi de a rachas, cosas olvidadas. Me acuerdo cuando me enseñaste a ver la música. Me acuerdo Pones la música que mas te gusta. Cerrás los ojos, tratando de alejar todos los pensamientos, los buenos y los otros. Estás cómodo, distendido, relajado, buscando lo más parecido a la tranquilidad, y así, poco a poco, van surgiendo los tonos, suaves al principio, y van aumentando en la escala cromática de acuerdo al ritmo, musical o a tu estado anímico.
Así, te sentís envuelto abrazado por una sensación maravillosa, que te eleva, te mece, te acuna como cuando estabas con mamá. Es mi gnomo. Yo lo llamo así. Otros, conciencia, alma, o cualquier otro nombre que te haga sentir acariciado. Es “mi lugar”. Voy allí, cuando tomo tiempo para mi Es solo mío. Buscate el tuyo, y ponele el nombre que quieras.
Cacho
19/9/03